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Yacubiana

Se inicia en la Plaza Central y se sigue en dirección Sur hacia el río Salinas

Localizadas al frente de la parroquia, desde allí se admira bellos paisajes.

Salinas de Guaranda

En la parte superior de las Minas de Sal se encuentra la meseta llamada Tablón Ventana y al atravesarlo se contempla monolitos similares a soldados petrificados y al proseguir se baja al valle del río Yacubiana en donde se toma el camino principal.

Después de haber cruzado el río Yacubiana se llega a un caserío en donde se admira la loma del muerto que es una colina triangular encontrándose cerca de la cumbre una cueva con una gran piedra similar a un ataúd.

Yacubiana que es un pequeño pueblo habitado por campesinos dedicados a la producción de quesos Andinos que se los envía a Salinas para su posterior comercialización. Este recorrido se lo puede cubrir entre 4 a 5 horas.

Verdepamba Este recorrido se inicia en la Plaza Central, se sigue en dirección a la Iglesia y antes de llegar al Cementerio se toma la derecha para subir al Calvario y después contar sus gradas para llegar a la cima, desde allí se puede observar varios parajes, tomar fotografías del pueblo, de las minas de sal y de diversos sectores de la parroquia para continuar en dirección norte y apreciar el valle del río Tiahua que contiene los impresionantes farallones y las cuevas diseminadas en el gran cañón, mudos testigos de una formación prehistórico y erupciones volcánicas.

Continuando por el cañón y boquete norte se llega a una gran meseta y por ella a la comunidad que cuenta con varias chozas y viviendas tradicionales construidas con tierra, bahareque y paja; las madres confeccionan hermosos sacos de lana.

Visitado este recinto el retorno puede realizarlo por la misma ruta o alternar con una variante, el tiempo de recorrido de 2 a 3 horas.

Leyenda
La parroquia es tan antigua como la historia de nuestros pueblos, pues los primeros habitantes fueron los Salinas, Tomabelas y Simiatugs, creada como parroquia civil en 1884, pero es a partir de 1970 cuando empieza a desarrollarse vertiginosamente con el apoyo de clérigos y misioneros italianos y de Organizaciones no Gubernamentales como el Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (creado por Monseñor Cándido Rada), Promoción Humana, Cooperación Técnica Suiza, entre otras; así como de la iniciativa de su gente para buscar la economía de la Comunidad a través de las mingas tanto internas como externas para posteriormente desarrollar un sistema de autogestión en ciertas actividades.

Hasta la década de los años 60, los habitantes de la parroquia se dedicaban a la producción y comercialización de la sal que extraían de sus minas especialmente en época de verano y transportadas en grandes vasijas para posteriormente ser cocidas, así como también del contrabando de trago o licor, pero esas actividades hoy en día son solo recuerdo pues existen empresas comunitarias de quesos (entre ellos el Gruyere de 25 kilogramos, el Dambo de 3 ó 4, el Andino de 1 ó 2 kilogramos), embutidos con tecnología italiana, sacos de lana que se exportan directamente a Europa y Estados Unidos y del turismo como un medio para articular varias actividades.

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Salinas Guaranda Pizzeria La va-k

Te gustaría disfrutar de una rica Pizza

Salinas es el mejor lugar

Salinas de Guaranda

Una de pizzas mas deliciosas del Ecuador son elaboradas en Salinas de Guaranda

La va -k dispone de uno lugar muy hermoso.

Capacidad para 40 personas.

Se elabora pizza de diferentes sabores.

Platos a la carta como trucha.

Desayunos almuerzos y cenas.

Historia de Salinas

La parroquia de Salinas contempla dos fechas de creación, la primera el 29 de mayo de 1861 y la segunda, el 23 de abril de 1884. Desde antes de la llegada de los Incas fue habitada por el cacicazgo de los Tomabelas de la etnia de los Chimbos. La actual parroquia ocupa los terrenos que pertenecieron a las haciendas Talahua propiedad de la familia Cordovez y Matiaví-Salinas que perteneció a la iglesia. Como antecedentes, a inicios del siglo XIX se inició la formación de haciendas en la región, gracias a las entregas de tierras hechas a los conquistadores por la Corona y por la expropiación de tierras de comunidades indígenas. En 1861 se registra una escritura de venta entre el General Juan José Flores y su esposa, la señora Mercedes Jijón a favor del señor Domingo Cordovez por los terrenos nombrados Talahua, Mondogueta y Sinde, situados en la jurisdicción del cantón Guaranda; en igual año se registra el arrendamiento al mismo señor Cordovez de las haciendas denominadas Sinchig y la Chima en el mismo cantón; la propiedad de la familia Cordovez se fue agrandando por medio de la ejecución de hipotecas no canceladas, así como el registro de linderos falsos que dieron lugar a interminables juicios por parte de las comunidades indígenas a la Iglesia, quien también era propietaria de grandes extensiones en la zona. Las primeras décadas del siglo XX, vieron la consolidación final de las haciendas de la familia Cordovez, abarcando el 58,3% de la antigua parroquia Simiatug, que comprendía también la actual parroquia Facundo Vela (alrededor de 300 km2, de los 514 km2 de ambas), sumando a esto, la propiedad de Apahua y el Sinchig (alrededor de 8.000 has) repartidas entre las actuales parroquias de Salinas y Guanujo. Con los nuevos vecinos provenientes de Colombia, vinieron personas de Ambato y Pichincha. No obstante la Reforma Agraria que a partir de 1950 modifico el mapa del latifundio en el Ecuador, la hacienda Cordovez se mantenía íntegra, no fue hsta 1976, con la muerte del señor Alfredo Cordovez que empieza el proceso de desarticulación de la misma por razones de sucesión y de litigios intrafamiliares, esto genera la transferencia de la propiedad a manos particulares. Por otro lado, con el nombramiento del Monseñor Cándido Rada como Primer Obispo de la Diócesis de Guaranda (1958), la Iglesia de Guaranda traza un programa de ayuda que lo calificó como de redistribución de la tierra, mucho antes que iniciara en esta misma dirección el IERAC; esta acción generó la venta de propiedades de la Iglesia, entre estas, la hacienda Matiaví-Salinas, en la zona de la actual Salinas. En el año 1970 se registra un particular evento que aceleraría el proceso de desarrollo comunitario de la parroquia, – la llegada de la Misión Salesiana y Voluntarios de la Organización Mato Grosso- quienes junto con el esfuerzo e iniciativa local generan un modelo organización-producción-comercialización comunitaria que sustenta e impulsa la economía de la micro-región.

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Salinas de Guaranda – destino turístico

Salinas cuenta con hermosos paisajes, senderos y cascadas.
La pequeña ciudad del altiplano, ubicada en la Sierra central

Salinas de Guaranda

Aunque es menos conocida, la localidad serrana tiene una fascinante historia de éxito y de desarrollo. Allí, los paseantes no solo pueden disfrutar de los bellos parajes, sino que también tienen la posibilidad de degustar un buen chocolate con queso.

Gran crecimiento

La ciudad lleva su nombre debido a las aguas minerales que hay en el sector y a las minas que se usan para recoger sal que hay en ellas.
Debido a esta riqueza mineral, Salinas siempre estuvo en la mira de productores y hacendados adinerados.

En un comienzo las minas fueron usadas exclusivamente por dirigentes indígenas. Después de la época de la Colonia (1830), los yacimientos pasaron a manos de la familia Cordobés, la cual cobraba un impuesto a los miembros de la comunidad que estuvieran interesados en explotarlos.

Pero en 1970, la Iglesia Católica redistribuyó las tierras, por lo que los habitantes pudieron volver a su sistema tradicional de cooperación comunitaria. De esta forma, la gente comenzó a trabajar y a fomentar industrias, entre las que se destacaron productos lácteos y chocolates.

Lugares de interés

El paseo a las fábricas es una actividad que usted no se puede perder, allí, donde se elaboran los famosos quesos, embutidos y chocolates. El recorrido puede realizarse de lunes a viernes y permite realizar compras. En este sitio también podrá aprender acerca del sistema mediante el cual funciona la ciudad.

Las minas de sal, situadas en las afueras de Salinas, pueden ser fácilmente visitadas. Es un destino único porque es posible ver de cerca cómo los lugareños extraen el mineral. Además, los turistas pueden recoger su propia sal.

Tenga en cuenta que la labor se realiza de julio a octubre ya que el resto del año hay demasiadas lluvias, lo que provoca que las aguas tengan un nivel muy bajo de salinidad.

En la zona existe un museo arqueológico que ofrece un especial recorrido a través de artefactos antiguos y la posibilidad de aprender acerca de las culturas ancestrales que habitaron el lugar.

Al aire libre

Salinas es una localidad andina, lo que significa que es un lugar apto para practicar el excursionismo y la exploración de la naturaleza.

Si usted es amante de estas actividades, no dude en preguntarle a un lugareño o al personal del sitio donde usted esté hospedado acerca de dónde puede encontrar un guía que lo acompañe durante la travesía.

Asimismo, es posible realizar un viaje de pesca deportiva o cabalgatas.

DATOS

La mayoría de restaurantes se pueden encontrar en la plaza principal. Recomendable reservar 

Salinas está ubicado a cuatro horas de Quito y a 30 minutos de Guaranda.

Cómo llegar

Si emprende el viaje desde Quito, puede tomar un bus en el terminal de Quitumbe (sur de la ciudad), ya que hay tres cooperativas -Flota Bolívar, Transportes San Pedrito y Transportes Atenas- que ofrecen sus servicios hasta Guaranda.

Cuando llegue puede tomar un taxi hasta la Plaza roja, donde está la parada de transporte interparroquial. Trans Salinerito y Antonio Polo 

En caso de que se traslade desde Guayaquil, tenga en cuenta que en el terminal de Durán hay tres cooperativas con sus autobuses que viajan hasta Guaranda (Flota Bolívar, Transportes San Pedrito, Transportes Atenas).

TRANQUILIDAD. La calma que se respira en la ciudad permite que los turistas se relajen.

 

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Salinas Guaranda datos históricos

Datos históricos de Salinas de Guaranda

Un paraíso por descubrir

Salinas Guaranda

Antecedentes Históricos
Salinas es un pueblo de la serranía ecuatoriana escenario de trascendental experiencia de autogestión a partir de la organización de sus habitantes. Su nombre se debe a las vertientes de agua salada que rodean el pueblo. El agua salada ha sido explotada desde hace 2000 años por los cacicazgos que enviaban sus delegaciones bajo la tutela del Cacique Puruhá.

Prehistoria.
Salinas fue habitada por pueblos diseminados que formaron parte de la comarca de los Chimbus dedicados a la explotación de las vertientes de sal para comerciar la sal mineral con los pueblos vecinos, fueron conocidos como CAMAYOS – SALINAS y pertenecieron a la población de los Tomabelas. Además este lugar se encontraba habitado por migraciones de diversas procedencias como: Cayapas, Coloradas y Shuaras de fuerte contextura física dedicados a la transformación de la sal y en menor escala a la agricultura, debido a las condiciones climáticas.

Invasión Incásica.
Fueron grandes guerreros que obligaron al inca invasor a trasladarlos a otros lugres para evitar sublevaciones, convirtiéndose en un pueblo de Mitimaes. Se cree que los nativos fueron trasladados hasta la cercanía de Ambato en las regiones de Santa Rosa, Pilahuin y Tisaleo por orden del Inca Tupac Yupanqui. Posteriormente fueron ubicados en Tigualo y otros concentrados en Quito por orden de Huayna Capac.

La Colonia.
Luego de la conquista española, especialmente por Sebastián de Benalcazar que fundo la ciudad de San José de Chimbo. En el siglo XVIII mediante Cedula Real, la corona española oficializo la creación de la Comuna Matiaví Salinas, entonces los colonizadores españoles y criollos asumieron la explotación de las minas de agua sal sirviéndose de los comuneros. Según el historiador Aquiles Pérez afirma que los indios de Salinas fueron trasladados hasta Santa Rosa por no acatar el pago de los tributos reales y por oponerse a la explotación.

Independencia y Republica.
A fines del siglo XIX el pueblo de Salinas paso al poder de los grandes latifundios señoriales de terratenientes que vinieron de Colombia. El poder de los terratenientes también incluyo el abuso a las mujeres indígenas acentuándose el mestizaje. Por el año 1960 el territorio de Salinas estaba dividido en 3 partes: un tercio estaba controlado por la familia Cordobés, otro tercio estaba en poder de la Iglesia y el restante respondía a la comuna Matiaví Salinas, siendo esta mayoritariamente indígena; la misma que fue constituida legalmente el 24 de Enero de 1938, pero su existencia real es más antigua.
La iglesia inicio la transferencia de tierras, mucho antes de la Reforma Agraria, comenzando a vender sus tierras a crédito, con lo cual se podía adquirir tierras comunales e individuales de 15 a 20 hectáreas de tamaño. Monseñor Leónidas Proaño ideo este proceso cuando Guaranda era parte de la Diócesis de Riobamba y Monseñor Cándido Rada llevo a la práctica al establecerse la Diócesis de Guaranda.

Actualidad
Las minas de agua Sal constituyeron una fuente importante de trabajo para sus habitantes, fueron un estímulo para que los campesinos empiecen a organizar su primera cooperativa con el fin de conseguir el acceso independiente de la hacienda, la cual las controlaba e imponía tributos ilegales por su explotación.
Al culminar la década de los sesenta, la explotación del agua sal había terminado para Salinas y la parroquia presentaba un cuadro de aguda pobreza, elevados índices de mortalidad, desnutrición de la población, analfabetismo, etc.
Gracias al apoyo de Monseñor Cándido Rada Obispo de la Diócesis de Guaranda que organizaba cursos para las comunidades indígenas, logro contactar con un grupo de voluntarios italianos que deseaban entregar ideas y fomentar trabajo para los pobladores de la zona. En 1970 mediante su gestión se concretó el contacto entre los voluntarios de La Misión Salesiana y la organización Operación Mato Grosso a Salinas, entre ellos arribo el sacerdote Padre Antonio Polo, quien organizo la Cooperativa de Ahorro y Crédito Salinas en el año 1972 con la finalidad de conseguir acceso comunitario a las Minas de Sal.
Antonio Polo, sociólogo, actual párroco de Salinas, personaje clave de la transformación que el pueblo tendría, encamino sus acciones hacha una labor de promoción humana. El enfoque comunitario desplegado en Salinas de acuerdo a su filosofía resulta de la convergencia de 3 elementos:
• De una visión cristiana, puesto que no es concebible una vivencia de fe en forma individualista
• De una visión cultural, lo comunitario constituye lo más cierto entre muchas manifestaciones de lo autóctono; y
• De una visión de desarrollo, ningún campesino puede surgir sin aunar esfuerzos, multiplicar energías a través del aporte mancomunado.

Las ideas para los impulsos de los proyectos productivos, en algunos casos, surgieron de los miembros de la Misión Salesiana y del FEPP (Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio), entre otros casos nacieron de los propios dirigentes o de sugerencias externas. Luego de ello se ha buscado el financiamiento, la capacitación, la asistencia técnica, etc.

Fuente:

Villavicencio G, Tonello J, Salinas de Guaranda, Empresas Comunitarias eficiencia y equidad, Edición FEPP, 1997

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Salinas de Guaranda sitios turísticos

Cuando visites Salinas de Guaranda también puedes visitar atractivos naturales

Mas cerca del cielo

Como llegar a Salinas de Guaranda

Entre las principales tenemos:

Vertientes de Agua Salada. Situadas al frente del casco parroquial se encuentra una galería de varias vertientes de donde emerge agua salada la cual baña una gran roca hasta llegar al río Salinas.

Existen 3 minas de sal con 8 manantiales: Pucacachi, que se encuentra a 1km de distancia de la población, no ha producido sal desde 1963; Casahuaycu es una mina pequeña abandonada desde los años 70, y Cachipamba la másgrande ubicada al frente de la población. En la actualidad es la única que se utiliza para la extracción de sal, actividad que se realiza en los meses de julio a octubre, cuando la salinidad del agua es adecuada. Sobre esta mina se encuentra la imagen religiosa de la Virgen de Aguacachi.
Y en la parte posterior se puede observar al “Roncador” lugar donde según versión de los habitantes emana
gases como arsénico, y metano. (Ministerio de Turismo, 2005).

La cruz del Calvario. Un pequeño cerro que domina al pueblo y se puede llegar a la cima siguiendo la Ruta Ecologica que inicia desde la esquina del parque central. Para ascender se debe recorrer un conjunto de aproximadamente 200 escalinatas, cuando se asciende se puede ver la cruz colocada por la comunidad, y se obtiene un amplia vista de Salinas y de los Cañones.

La Choza. Una choza que representa a Salinas como era en sus inicios ahora puedes revivir esta historia al mirar como se cocina la sal.

Farallones de Tiagua. Son dos farallones paralelos que rodean al rio Tiagua, al interior de ellos se encuentran misteriosas cuevas.

En las paredes se han formado varias cuevas poco profundas en las que los nativos precolombinos las utilizaban como refugio dado los restos de cerámicas y otros artefactos arqueológicos encontrados en el interior de las mismas.
En el fácil recorrido por el valle interior de los dos bloque rocosos, se presenta un bonito paisaje y a ambos lados de las paredes rocosas se pueden observar las cuevas antes mencionadas.

Cerro Quindemuncho. Su nombre se debe a que en epocas pasadas era el habitar de muchos animales tipicos de los paramos andinos como Lobos, Quindes (colibries), Conejos, se encuentra situado al frente de la parroquia a unos 5 minutos.

Sombrero Rumi. Una enorme roca de aproximadamente 4,5m de altura en forma de sombrero volteado, se encuentra ubicada al noroccidente a unos 10 minutos del pueblo.
(Fiallo & Lascano, 2010)

Mar de Nubes. A unos 30 minutos de Salinas, en la cima de la coordillera de los Andes se encuentra una expectacular vista de la costa Ecuatoriana, en los atardeceres de verano las nubes se posan al ras de las montañas dando una apariencia de un inmenso mar de nubes.

Vertiente de Agua Mineral. Es una vertiente agua mineral subterránea, ubicada a 8 min en camioneta o 25 minutos a pie desde el parque central de Salinas, con una extensión de 3 hectáreas.

Diente del Inca. Esta enorme roca de 8m de altura está ubicada sobre una montaña de casi 100m, para llegar se toma una camioneta desde el centro del pueblo, y en 25 minutos, se llega a la planicie para comenzar el ascenso de unos 15 minutos. Su nombre se debe a que es el final del muy conocido camino del Inca, además según la historia era un punto de descanso para los chasquis de la época de la colonia. Aquí se puede observar hermosos paisajes, incluso al majestuoso Chimborazo. Y por las noches se puede ver las
luces del puente de Durán y parte de la ciudad, de Babahoyo, además de los hermosos atardeceres.
(Fiallo & Lascano, 2010)

Cueva de dos pisos. Es de origen natural y su altura es de 20m, su nombre se debe a una estructura de piedra que esta sobre la cueva dando la apariencia de tener dos pisos. (Fiallo & Lascano, 2010). Para llegar se realiza una caminata de unos 15 minutos desde el mirador el Calvario.

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Un Suizo y un Italiano transformaron Salinas

José Dubach llegó desde Suiza para implementar un proyecto de quesería rural en Ecuador.

Recorrió todo el país y no encontró donde hacerlo.

Salinas de Guaranda

 

Llegó a Salinas y ahí se quedó.

José Dubach era suizo. A inicios de la década de los 70, la Cooperación Suiza presente en Ecuador le envío para estas tierras; su misión: buscar un espacio donde implementar un proyecto de quesería rural. El experto se dio una vuelta por todo el territorio y no encontró el lugar. Su informe con el resultado fue negativo.
Dada la amistad que Dubach tenía con los voluntarios italianos, éstos le dijeron que probara en Salinas. Allá llegó el suizo y se enamoró del entorno. En ese entonces, no había las condiciones de carretera, electricidad, agua potable, no reunían esas condiciones, pero había algo mayor, el corazón de la gente.
Un caballo, “Estrella” se llamó el corcel, fue suficiente para que José recorra las 40 mil hectáreas, visite los páramos, se enamore de la geografía y decida emprender el proyecto quesero. José Dubach, Antonio Polo y Estrella, son los que cambiaron la realidad del pueblo.
Este proyecto de emprendimientos es el paso más grande que dio Salinas, uno de sus secretos fue nunca cerrarse, más bien abrirse a varias alternativas de producción; entre ellas no quedarse con el proceso de los 5.000 litros de leche que la zona produce por día; con esa producción no fueran conocidos.
Ahora, el grupo abarca 200 queseras, en siete provincias, que procesan al rededor de 50.000 litros de leche con la marca “Salinerito”. Esto es lo que les da presencia en el mercado. “La única manera de crecer ha sido esa y favoreciendo a campesinos”, dice Chuñir, oriundo de Cuenca, salinero de corazón, quien se
encarga de revelar los procesos de crecimiento de Salinas..
¿Cuando nació la corporación?
Hace diez años atrás y nació de la necesidad de autorregularnos. Cada una de las organizaciones empezó a crecer de manera desordenada; poníamos tiendas, nos peleábamos por los mismos clientes porque comenzábamos a producir, había una competencia interna voraz, desleal incluso. La organización crecía en forma desordenada y hace diez años hubo la obligación de regularla, por eso Salinas no es un proyecto, es un proceso, hasta ahora seguimos aprendiendo y vamos adaptándonos según las circunstancias del tiempo; lo que buscamos es canalizar de mejor manera y especializada, los apoyos y ayudas que necesitan nuestras comunidades. Nuestro fuerte de El Salinerito es dar el valor agregado a las materias primas.
¿Cuál fue la estrategia para la unión?
Sentimos la necesidad de auto regularnos, la situación era insostenible, eran cinco organizaciones, ahora somos seis. Hubo la necesidad de la auto regulación, poner un pare y diez años atrás dijimos basta, formando la Corporación Grupo Salinas.
¿Cómo es la relación con ellos?
Es una relación de asistencia técnica y acompañamiento, ellos son los dueños, mientras mayor cantidad ofrezcamos al mercado todos salimos ganando, esa es la filosofía en Salinas.
¿Ahora hay una sola marca producto?
Se llama Salinerito y está regulado, patentado. Destruimos todo ese sistema de comercialización ambiguo que teníamos y entre las seis organizaciones creamos dos unidades comerciales legalizadas. La una es Cona, Comercializadora Nacional; y la otra es el Centro de Exportaciones, dedicados a exportación. Nos empeñamos a producir y evitamos los líos de buscar mercado y pelear por los mismos clientes, de esa manera salimos favorecidos.
¿Estas iniciativas se trabajaron con las etnias del lugar?
Sí. El 90% de la población salinera es indígena. Tomabelas, warankas, panzaleos, puruháes y el 5% somos mestizos.
¿Cómo ha sido el trabajo desde la cultura de cada uno de ellos para mantener el proyecto?
Hay una inspiración cristiana e intelectual cuya base es el padre Antonio Polo, salesiano llegado en 1971 a Salinas y lo hizo con ideas muy novedosas. Antes de 1970, Salinas era un pueblo sumido en la pobreza, la migración era alta. En ese entonces, la juventud salía a los ingenios a cortar caña, a cargar naranjas, era un pueblo fantasma. Los jóvenes contaban que venían una o dos veces al año a visitar a la familia y regresaban a los jornales.
¿Se perdía la cultura y la identidad?
Se perdía todo, venían con otras modas y formas de vestir; siguiendo un poco con esta orientación cristiana, el padre Antonio Polo llegó con la experiencia de sufrir en su niñez, los estragos y efectos de la segunda guerra mundial en Europa, cuando Italia quedó devastada y la única manera de salir de la pobreza fue haciendo cooperativas. Esas ideas plasmaron fuertemente en la cabeza del padre Antonio que, cuando llegó a Salinas, encontró un pueblo parecido al tema de guerra pero sin armas; mucha pobreza, falta de oportunidades, marginación, altísimos tasas de muerte materno infantil.
¿Qué fue lo primero que hizo el sacerdote?
Motivar la creación de la Cooperativa Salinas en 1972, apenas año y medio de estar allí, en el territorio de Salinas, donde la única fuente de ingresos de la gente era prestar apoyo a los patrones, los Cordovéz, para de alguna manera extraer la sal mineral de la minas que existen en Salinas.
¿Así como se impulsó el progreso se impulsó a mantener la cultura e identidad, a través de su lengua, tradición oral y otros aspectos?
Hubo un cambio a raíz de la venida de los italianos, se dio una transformación en la forma de pensar de la gente; manifestado en el principio que todos somos iguales y todos tenían las mismas oportunidades de desarrollo, ese era el discurso que desde la iglesia manejó el padre Antonio Polo y en ese sentido se hicieron las cosas.
La ventaja del padre Antonio es que es un sacerdote que “no sabe hacer nada”, pero tuvo la genialidad y es el arquitecto que construyó Salinas. Ahora tenemos al rededor de cien micro empresas comunitarias, producimos 12 millones de dólares anuales en ventas de productos El Salinerito.
La propiedad de la empresa es comunitaria, no hay patrones ni dueños individuales, los dueños son las organizaciones y la misma gente. Es complejo entender el sistema salinero, pero funciona de manera comunitaria, cooperativa.
¿Ellos mantienen sus raíces y formas de vida?
Se ha respetado mucho la falta de pensamiento y en el tema de la Fiesta de los Reyes, Salinas dedica dos días al año a los hermanos menores. Los hermanos menores son la gente de otras comunidades que no han tenido la oportunidad de los que viven en el casco parroquial, para que se reúnan una vez al año durante dos días y compartan.
¿La gente conserva su identidad con el trabajo?
Conservan su identidad. En eso nosotros no somos quienes para poner nueva cultura y forma de pensar, ellos conservan su identidad, lo que hacemos es respetar y apoyarles para que sigan adelante.
¿Cómo se encaminó el sistema en una comunidad donde la gente servía al patrón y ahora tenía su propio proyecto de producción,?
Esa fue la idea que se implantó desde los voluntarios salesianos extranjeros, que necesariamente tenemos que responder y no necesitamos dádivas, pidiendo caridad; sino que somos capaces de transformar nuestro propio desarrollo, nuestra propia realidad, esto fue incentivando y creando empresas.
¿Si ya estuvo la cooperativa, la quesería, cómo se orienta a la textilería?
Había necesidad de dar oportunidad a la juventud de ese entonces y ya teníamos la quesera, pero en ella no había como emplear a tanta gente. Ahí se abren otros espacios y alternativas productivas, para que los jóvenes se involucren y tengan una actividad de trabajo, así empezó el tema textil, comprando el hilo de lana en Ambato. Cuando íbamos a comprar hilo decíamos, ¿por qué no podemos hacer hilo nosotros? Entonces ahí se creo la necesidad de buscar maquinaria para implementar una planta textil que ahora la tienen.
¿Hay que criar alpacas?
La normativa del Estado que decía que después de los 3.800 metros sobre el nivel del mar ya no podemos tener animales, con eso hubo un descenso de la población animal ovina y de alpacas. Lo que hicimos como estrategia es salir a Cotopaxi, Tungurahua Chimborazo y Bolívar en busca de materia prima, encontramos productores y las ganas de salir adelante. Nosotros hacemos una transferencia de conocimientos gratuito, les decimos, ustedes reúnen la lana, formamos un centro de acopio, les dimos capital pero a pesar de eso se escapaba la lana por otro lado. Por eso tenemos la intención de fidelizar a nuestros productores para que la planta no carezca de materia prima, a cambio de una asistencia técnica gratuita, esa es la relación que a funcionado y está manteniendo.
¿El proyecto de producción no se queda solo en Salinas?
Hemos recibido visitas promovidas por el Instituto de Cooperación para la Agricultura, ICA, de grupos de Guatemala, Honduras, El Salvador, Chile que vienen a conocer la experiencia salinera, y cómo replicar ese proceso. A este nivel estamos internacionalizados con este proceso. Una de las fortalezas fue, que cuando llegaron los voluntarios a Salinas encontraron personas no contaminadas de clase política, ambiciones personales por eso se desarrolló de mejor manera el proceso. Salinas tiene otro secreto, no repartición de utilidades, atención a los socios, los excedentes- por lo menos el 60%- tienen que ser re-invertidos en la actividad productiva. Hay algunos valores salineros que nos sirven para mantenernos fuertes.
¿Esa es la visión de crecimiento?
Sí. Nuestra visión de crecimiento radica en consolidar el proceso interno que tiene Salinas, para ofrecerle afuera. Si a nosotros este proceso nos ha durado 40 años y queremos implementar en otros lugares del país y del mundo que no dure 40 años, porque ya hemos vivido la experiencia, hemos transitado sobre los mismos problemas de personas, intentamos transmitir conocimientos para que dure cinco años. Ese es el gran sueño que tenemos.
Fuente http://www.elmercurio.com.ec/

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Salinas y su festival

Tres días de fiesta para productos y cultura andina

Es una opción de destino para el feriado

Salinas de Guaranda

El queso es uno de los productos estrellas de Salinas. Por medio de su marca, se elaboran 22 tipos. Otro es el chocolate.

A 20 kilómetros de Guaranda hay una Salinas que no está vinculada con las playas frente al mar. Es más bien una población cobijada por el frío serrano de los Andes ecuatorianos.
En sitio que tiene un antes y un después. Su historia quedó marcada por Antonio Polo, un sacerdote veneciano de barba poblada y amplia frente que arribó una mañana de 1970 para dar una misa, pero que luego nunca más quiso irse.
En esos días había carencia de todo. Si alguien preguntaba a una madre por sus hijos, ella decía que tenía 14, pero que siete ya estaban muertos. No había una buena alimentación, tampoco servicios.
Una realidad que contrasta con la actual. Así como creció la población -los hijos ya no se mueren-, la posición económica de los 11 mil habitantes, (tanto de la parroquia como en las 28 comunidades rurales), crece en un 25 % cada año.
Todo esto gracias a un proyecto social que inició este sacerdote y que tiene una marca comercial -Salinerito-, conocida no solo en el país, sino además en Italia, Estados Unidos y Suiza, hacia donde exporta parte de los productos que elabora esta comunidad.
Precisamente y durante tres días, uno de sus productos estrella tiene una fiesta. Se trata de la sexta edición del Festival de Queso, al que se espera la asistencia de 3.000 visitantes en cada jornada.
Así como habrá 30 casetas donde se exhiben desde hoy productos agroindustriales y artesanales, elaborados en este pueblo ubicado a 3.550 metros sobre el nivel del mar, habrá opciones turísticas y culturales.
Desde bailes típicos, gastronomía local, carrera de llamas y hasta conciertos de música nacional, folclore, rock y reggae.
Paralelamente, el visitante podrá asistir a la exhibición de deportes extremos como down hill (descenso en bicicletas), pappeling y duatlón. Además, se celebrarán famosas competencias, como el del cuy más bonito, la carrera de llamas y el chasqui del queso.
Fuente: expreso

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Salinas Guaranda consumo de queso

La venta de quesos en Ecuador está en bonanza.

El aumento de la venta se mantiene en este año y es la empresa nacional la que lleva la mejor tajada del pastel.

Salinas de Guaranda

La oferta subió de 127 millones de dólares, en el 2010, a 195 millones de dólares, en el 2013.

Lo que representa un crecimiento de un 53,9 %, según el Centro de la Industria Láctea.
Las importaciones de queso hasta julio de este año, en toneladas, han descendido en valores porcentuales un 97,1, en comparación con el 2013 del mismo período, según el Banco Central del Ecuador (BCE).
Es así que la industria quesera nacional crece a pasos gigantes, pero hay un nicho que se debe abrir y explotar. “Este es el consumo del queso maduro”, dijo a Diario EXPRESO Freddy Villada, chef experto en queso de Kiosko, una marca producida por Alpina Ecuador.
Villada agregó que en el país hay una cultura desarrollada de consumir queso fresco o criollo, pero no los maduros tipo azul, brie y pecorino.
Explicó que hay una evolución en el consumo del producto lácteo. Sin embargo, esta experiencia debe dar un paso más, que es desarrollar la cultura de utilizar los quesos con sabores como el javierino que es un queso tipo holandés, obtenido de la separación de las partes sólidas de la leche, disminuyendo el contenido de agua y concentrado los nutrientes propios de la leche, entre los que se encuentran principalmente proteínas, grasas, calcio y fósforo.
Pero, ¿la calidad del queso ecuatoriano puede competir con los de la Unión Europea? El chef respondió: “La calidad del queso ecuatoriano es de buena calidad. En el caso de Kiosko estamos preparados para exportar, claro, primero a los países vecinos”.
Según el experto en el mercado nacional hay quesos tipo emmental, gruyere y tilsit natural que permite hacer un fondue (fundido). Se pueden acompañar con pan partido remojado en salsas dulces y saladas; con trozos de piña, fresas, manzanas, ciruelas, aceitunas, coliflor, brócoli y champiñones.
En el país hay poblaciones como la parroquia de Salinas de Guaranda donde el 80 % se dedica a la ganadería y elaboración de quesos. Allí se produce la marca El Salinerito. En sí, la industria del producto lácteo madura provocando un sabor agradable a sus finanzas. LZA

Fuente expreso

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Festival del Queso

Este lugar bolivarense festeja la producción y activa el turismo.

De 33 comunidades, 24 producen quesos de buena calidad

Salinas de Guaranda

 

Los habitantes de Salinas se muestran agradecidos por el cambio que ha habido en su comunidad.
Al mencionar Salinas, la mayoría de los habitantes del Litoral relacionan el nombre con el balneario de la provincia de Santa Elena, pero no es la única localidad del país con esa denominación.
Salinas también es el nombre de una parroquia del cantón Guaranda, en la provincia de Bolívar, rodeada de verdes prados, reservas boscosas, montañas andinas y minas de sal que le otorgaron su nombre. Está ubicada a 3.550 metros de altitud y se constituye en un ejemplo para el Ecuador de lo que se puede lograr con organización, unión y visión de progreso.
En este paraje andino, 33 comunidades se asociaron hace 40 años para producir y dar trabajo a todos sus miembros. Actualmente es uno de los sectores más prósperos del altiplano, produce artículos como quesos, chocolates y textiles dignos de resaltar y capaces de ser exportados incluso a otros continentes.
Con el apoyo del Municipio de la capital bolivarense, el Ministerio de Turismo y asociaciones de productores lácteos, se da un evento anual con el fin de fomentar el turismo en el sector. Es el Festival del Queso, que este año se realizará los días 3, 4 y 5 de noviembre.
Se espera contar con la presencia de turistas italianos, suizos, alemanes y estadounidenses, países que aportan con gran cantidad de visitantes al sitio.
La vegetación es tan rica que el ganado se nutre de forma natural, nunca falta el pasto, por lo que al estar bien alimentado es más productivo. Eso constituye una ventaja considerando que la materia prima para producir queso es la leche.
La fábrica Salinerito es la principal del sector. En ella se procesan 4.500 litros de leche al día, los cuales se transforman en quinientos kilos de queso de diferentes variedades, desde el andino fresco y maduro, o el mozzarella, hasta gourmets como el gruyer, el tilsu, el gouda, entre otros, con una calidad que no le pide favor a las queserías de Francia, Holanda y demás países reconocidos mundialmente por la calidad de sus productos.
Las comunidades han recibido capacitación a través del tiempo para mejorar su calidad en la producción artesanal. Últimamente reciben asistencia técnica y preparan el queso bajo todas las normas de calidad, con la marca Salinerito.
El 80 % de los habitantes de la localidad es indígena. El resto son mestizos, gran parte de ellos producto de la unión de europeos, en especial de italianos que llegaron a dar asesoría en cuanto a la elaboración de quesos, con nativas indígenas del lugar.
La cultura ancestral andina se pone de manifiesto en Salinas con eventos populares que se organizan todos los años: el yanqui del queso, el daungi y la carrera de llamas. Resalta la cuy más bonita (visten a los roedores comestibles), actividad llevada a cabo por personas que se dedican al cuidado y crianza de estos animales y en la que el turista participa en la elección. Además se realiza la cata del queso, el vino y el chocolate, productos elaborados en el lugar y con reconocida calidad.
Fuente expreso

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Probar los quesos es un atractivo

Salinas de Guaranda espera al turismo para este feriado

Una de las bodegas de la empresa de queso.

Salinas de Guaranda

Salinas de Guaranda (provincia de Bolívar) se prepara para el feriado de Semana Santa con una oferta turística muy amplia.
Desde ayer, y durante hoy y mañana, quienes visiten esta localidad podrán degustar de una variedad de quesos, chocolates y embutidos; así como, además, disfrutar de los paisajes naturales espectaculares que ofrece a lo largo de sus 32 comunidades rurales.
Salinas de Tomabela, también conocida como Salinas de Guaranda o Salinas de Bolívar, está ubicada a 3 horas de Quito y a tan solo 30 minutos de la ciudad de Guaranda. Este cantón se encuentra ubicado en medio de un hermoso valle andino, a 3.550 metros sobre el nivel del mar.
Durante la visita, los turistas pueden descubrir la gran variedad climática y la biodiversidad que posee, así como de la genuina iniciativa comunitaria que hace de Salinas de Guaranda lo que es hoy: un referente en economía popular y solidaria para todo el país y Latinoamérica.
En este feriado de Semana Santa, el Centro de Turismo Comunitario (CTC) Matiavi Salinas ha organizado un recorrido por las empresas comunitarias donde se fabrican los deliciosos quesos y chocolates, productos elaborados con manos de los artesanos salineros.
También se podrá conocer las Minas de Sal, Los Farallones de Tiagua, entre otros atractivos naturales que ofrece la parroquia.
Fuente: extra

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